Jueves, 11 Octubre 2012 21:50

La tesina del panderetu y la gaitera

El musicólogo Llorián García saca a la luz en una investigación universitaria los clichés y lastres de género que aún rigen en la música tradicional

 A. RUBIERA

Llorián García Flórez (25 años) aún le resuenan los ecos de la «máxima calificación» con la que el tribunal de su tesina en la Universidad de Oviedo aplaudía el pasado viernes su novedosa investigación. La que durante más de año y medio llevó a este musicólogo gijonés, gaitero de profesión y devoción, a bucear en dos roles invertidos que se dan en el panorama musical asturiano: el del varón que toca la pandereta, instrumento tradicionalmente asociado a las mujeres, y el de la mujer que toca la gaita, que mayoritariamente ha estado ligada a los hombres.

«Gaiteres y pandereteros. Género, transgénero y poder en la música tradicional asturiana» ha supuesto para este gijonés algo más que un diez en su expediente. También le ha llevado a comprobar que la enorme incorporación de mujeres a las bandas de gaitas no ha supuesto, ni mucho menos, que estén en igualdad de condiciones que sus compañeros gaiteros; también certifica que ni los años ni la modernidad han quitado el estigma de afeminado y homosexual al varón con gusto musical por la pandereta. «De hecho, existe el término panderetu, que tiene que ver con ese desprestigio», explica Llorián García.

Publicado en BlogAgavica